Posts Tagged ‘humanity’

Entrevista del día del padre: Dejando un Legado Espiritual

June 24, 2015

¿De qué manera contribuyó su papá para dejarle un legado espiritual por medio de los devocionales y tiempo en familia?
Devocionales
Honestamente, no hay mucho que salta a mi memoria sobre estos ratos devocionales. Lo que sí puedo decir es que he visto el resultado (en mi vida) de la dedicación y perseverancia con la cual mis padres me enseñaron sobre Dios a través de la biblia. Empecemos por allí, reconocer la biblia como autoridad…
Lo que estoy intentando decir es que, la constancia con la cual se:
Hablaba de Dios
Hablaba con Dios
Aprendíamos de la voluntad de Dios
Explorábamos cuál es nuestra participación en el establecimiento del Reino de Dios en este mundo
… todas esas cosas fueron tan grabadas en mi corazón y mente que se convirtieron parte de mí; parte de mi realidad, parte de mi fundamento como persona. Hay muchas cosas de fe que yo no cuestiono porque fueron explicadas a una corta edad y siempre tuvieron sentido para mí; y siguen siendo verdades aplicables en mi vida.

Tiempo en Familia
Teniendo momentos para jugar y trabajar juntos
Fue y sigue siendo en esos espacios donde se presta para aprender de mi papá. La educación es muchísimo más efectiva en lo práctico que en lo teórico, y en el ámbito espiritual no es la excepción.
Especialmente con la formación de carácter. Es algo integral, donde cosas cotidianas/”materiales” fueron enseñadas y son elementales porque tienen un efecto en lo espiritual. Por ejemplo: El concepto de humildad y servicio – Me enseñaron a barrer (aptitud) pero más importante, me enseñaron a servir en las formas más sencillas.

La importancia relacional: El valor de pertenecer a una comunidad
Hay una tendencia a evadir las cosas difíciles, pero es en el proceso de lidiar con estas cosas que sale “a flote” su valor. Muchas veces participamos de estos tiempos más por obligación que por deseo, pero nos enseñó que vale la pena lo engorroso de las relaciones porque el resultado es algo sumamente importante para el ser humano: la comunidad. Esto se traduce en amistades, lazos familiares, pero también en algo tan importante como la iglesia/comunidad. Nunca perfecta, puede ser desilusionante… pero vale la pena seguir conectado y seguir trabajando en tener relaciones significativas.

¿Qué hizo tu papá para acercarte a Dios?
El Dios que me presentaste fue atractivo
La visión o entendimiento que tenemos de Dios va a afectar la forma como nos relacionamos con Él. Y todo en conjunto va a moldear la forma como nos comunicamos acerca de Dios. Obviamente esto va a afectar la visión y entendimiento de Dios de nuestros hijos.
El Dios que me presentaste (amor, verdad, ayuda, refugio, etc) es un ser el cuál quise conocer personalmente y tener una relación cercana. En otras palabras, si el dios que me presentan es un ogro… ¿quién va a querer acercarse a él? O más práctico aún (y un error que cometemos comúnmente), si presentemos a Dios como alguien que tiene un montón de reglas que nos limita, no voy a querer escuchar que tiene que decir.

Uno como hijo, ve a su padre modelando: qué significa ser hijo de Dios.
La imagen que se me viene es la de un padre y su hijo pasando tiempo con el abuelo. Si al niño se le lleva y acostumbra desde temprana edad a pasar tiempo con el abuelo, él va a crecer queriendo continuar esa relación; ya que va a ser normal y natural para él. En una forma parecida, mi papá modeló lo que es tener una relación con Dios y me llevó con él para yo también poder tener una relación con Dios (No es lo mismo que yo haya escuchado que mi papá tiene una relación con su papá, pero nunca lo haya visto; a que yo sea testigo y participe de esa relación).

Soy invitado e incluido.
Darme las oportunidades para experimentar a Dios por cuenta propia: Llevarme a las celebraciones los domingos, a grupos pequeños, conferencias, viajes misioneros, etc. Aunque íbamos todos juntos como familia, no era el Dios de mi familia, era mi Dios.
Dejar que yo participe en los devocionales (orando, preguntando, etc), Invitarme a liderar la adoración juntos en el grupo pequeño, incluirme en conversaciones con otros pastores y teólogos, pedirme que oráramos juntos por alguien, etc.
Eso se inculcó en devocionales y tiempo en familia; pero también se aplicaba en las actividades previamente mencionadas.
En otras palabras, nuestra familia se dedicaba a las cosas de Dios. No era sólo una actividad que se hacía, fue y es un estilo de vida; sin importar los trabajos o circunstancias.

¿Qué recomendaciones prácticas les darías a estos padres para que dejen un legado espiritual en sus hijos y los acerquen a Dios?
Averigüe que es agradable y ameno, qué es culturalmente relevante para sus hijos y su nicho de edad. No se rinda con el “qué pereza”, porque lo dirán aun con las cosas que les gusta e interesan.

Aprender es un proceso, por eso cuando usted educa y explica, alégrese de que recuerden o aprendan 1 cosa, aunque el tema consistía de 4.

Contemporice las realidades bíblicas por medio de historias, películas, vídeo juegos, etc. Cosas que ellos se identifican y son atractivas. (Ej: Artistas, jugadores de futbol, personajes animados, etc)

Human Being

May 21, 2009

Human being – isn’t that a term that we should be able to define without a problem?  After all, we are one.  We live it, we experience it, we spend every waking moment trying to figure it out.  Even with many clues given, somehow we surrender to the idea that we cannot fully grasp the concept of what or who we are.  In lack of a better answer, we conclude we are complex beings.  But something must be off; something must be out of sync, that we struggle to accurately put all the pieces together.  Are we intended to be a mystery or are we not insightful enough to even understand what we are?  Many blame this enigma on life itself; on circumstances.  But isn’t life what we make it?  Isn’t our tomorrow fully based on what happened yesterday?  Isn’t our world a progression of events that has lead us to where we are now?

To try to answer why G-d created us is like trying to wrap our finite mind to the size of an infinite universe.  Our limited knowledge and understanding can only theorize about this.  What we do know, because of the blessing of being able to be sensitive to the physical world, is that we exist.  Genesis tells us that we are an image of the Creator and that once G-d saw what He created, He viewed it as good.  The beginning of the story of our existence is filled with harmony and peace.  This was disrupted by the fall, sending the rest of human history into a spin; one that got out of hand pretty quickly.  I am not saying that G-d was incapable of forcefully placing things back on track.  But, as C.S. Lewis wrote, forced love is not true love.  Even though G-d could have created a predestined world, He chose to place a limit to His almightiness and give us the gift of freewill.  I know I am mentioning very controversial aspects of the Christian faith but all I attempt to do is reveal the importance that the gift of choice has in who we are.

Much of what we have traditionally heard is that we embody what is wrong.  That the essence of who we are is faulty.  But that is not what G-d saw after He gave us life with His very own breath.  Then again, we do struggle with the evidence that clearly states we have messed things up.  The idea that the Bible is not referring to physical characteristics when it states we bear the image of G-d is not foreign to us.  Does that mean the rest of what we are is closer to exemplifying who G-d is?  When we read that G-d is jealous, gets angry, is concerned, smiles, that His heart brakes, is that just a few writers humanizing the Great “I Am”?  These things and all the other things that we are fall in three categories: spirit, mind, and body.  Unfortunately, we usually let our body dictate the course of our decisions, needing the mind to then figure out ways to correct what went wrong.  But what if our lives were lead by the spirit?  An integral part that is usually dormant because we constantly doubt it is even there.

We are beings that know the pain and the frustration we feel because things are “out of wack”.  There are few things that are that real.  We are hesitant beings because, no matter how hard we try to run away from this, we see the effects of the decisions we make.  Not to forget the guilt all this produces.  The biggest effect the fall had on us was the belief that we no longer needed the “G-d element” to be whole.  Yet our nature relies in being full of the spirit of G-d and letting this direct our minds and bodies towards healthy actions that will affect immensely how we relate to one another and how we go about our life.  It will be then when we see our lives give fruit that truly reflect the just, merciful, loving image that we bare.